Search

Cobertura: Music Wins, día 2

La segunda jornada del Music Wins, el lunes 24 de noviembre (feriado, día ATP), arrancó mucho más temprano y, a diferencia del día uno, contaba con 3 escenarios (2 Outdoors + Mandarine Tent), con capacidad para 12.000 personas. A pesar de la lluvia inminente que recorrió la ciudad, nada impidió que   el festival continuara.

Las condiciones climáticas parecieran haber acordado que a partir de las  14.00 hs. el sol volvería a reinar. Al escenario Mandarine Tent se sumaron dos más de mayor dimensión al aire libre: el Music Stage y el Wins Stage. La fecha ofrecía mucho más sectores, más artistas, más música.

El lugar se iba llenando, con desfiles de look y estilos que hubieran sido el deleite de cualquier coolhunter. Los espacios de relax, fast food y el drink garden se encontraban repletos lo que hacía tener que formar largas filas en cada stand.

Los shows de la tarde para abrir la segunda y última fecha del Music Wins estuvieron a cargo de manera simultánea por las bandas nacionales Los Asteroids en el  Stage y Santos Wussies en la Mandarine Tent, seguidos por Mompox y su estilo pop psicodélico, quienes fueron los encargados de estrenar el escenario principal, Music Stage, mientras que Soldadores, una dupla de bajo y guitarra que investiga lo más salvaje y primitivo del rock y el blues, llenaban de rock el Mandarine Tent.

En plena siesta, llegó la primera banda internacional. Real Estate logró, con su canto desde la melancolía pop, sus guitarras perfectas y voces casi susurradas, encender al ya abultado público. 
Al mismo tiempo que la banda estadounidense se presentaba en el Wins Stage, Delta Venus, quienes supieron abrir el show de los australianos Tame Impala en el Teatro Vorterix en su última visita, comenzaban su show en la carpa Mandarine.

Las bandas iban rotando y superponiendo, lo que hacía posible ir de escenario en escenario disfrutando. Llegó el turno de la segunda banda internacional en el Music Stage: Pond, fundada por el guitarrista Nick Allbrook y el baterista Jay Watson, algo así como el “lado B” de Tame Impala. Con sus condimentos psicodélicos, y sonidos más modernos que van desde el garage, al pop y canciones muy frescas, fascinaron a la audiencia. Paralelamente, Los Coming Soon y su propuesta pop hicieron bailar a todos al ritmo de su groove dentro de la carpa.

A pleno sol, se sumaron los shows de Erlend Øye and The Rainbows en el Wins Stage -formada por el músico noruego Erlend Øye, quien es la mitad de Kings Of Convenience, y desde su faceta solista abrazó electrónica y folk por igual- y de la banda indie pop oriunda de Buenos  Aires, Les Mentettes.

Luego arribó a Mandarine Tent D.I.E.T.R.I.C.H, el dúo conformado por los productores Hernán Corera y Rodrigo Cursach y su rock alternativo instrumental que hicieron estallar a los presentes. Minutos después, en el Music Stage, Beach Fossils, los últimos en sumarse al line-up del festival tras la baja de Beirut, quienes con su indie rock a llenar de energía el predio.

El sol empezaba a bajar, y en la carpa, Los Álamos daban su show y en el Wins Stage se empezaba a escuchar a la reconocida e ineludible referente en la escena indie mundial, Juana Molina, quien con su sonido propio obtenido con recursos electrónicos y un particular uso de su voz, fascinó a un masivo público, que esperaba ansioso el show de Yann Tiersen.
En la antesala al músico francés, en la Mandarine Tent, los noruegos Kakkmaddafakka, con su alta dosis de energía y su fusión de estilos, que van desde rap, funk, disco, jazz, hasta rock y pop, hicieron saltar a todos.

La noche había llegado y con ella a las 20 horas, uno de las presentaciones más importantes de la noche: Yann Tiersen y su banda en el Music Stage. El compositor francés demostró su inmensa habilidad como multi-instrumentista y creativo de las melodías y presentó “Infinity”, su décimo disco, lanzado hace tan solo unos meses. Admiración, lágrimas, emoción y disfrute se pudo ver en los rostros de los fanáticos. Una de las joyas de la noche. Pero aún faltaba mucho más. El reconocido cuarteto de chilenos que conforman Astro se apoderó del escenario en la Mandarine Tent, destacando su show audaz, enérgico y de gran nivel interpretativo. Con un público que no dejó de bailar, la banda sorprendió a más de uno con su cálidad artística.

Las últimas agrupaciones empezaban a recorrer los escenarios. En el Wins Stage, los escoceses de Mogwai, hicieron delirar y saltar a todos con su sonido explosivo y su post-rock.

Y el final de dos días a pura música se acercaba. El show más esperado de la noche comenzó pasadas las 22.30 ante un predio repleto de personas. La banda autraliana Tame Impala desbordo de baile y energía con sus melodías psicodélicas, dejando a todos sumamente conformes y admirados con el show.

Pero cuando todos creían que el festival había culminado y se disponían a retirarse del lugar, en el escenario de Mandarine Tent se empezaban a escuchar los primeros acordes de El Mató a un Policía Motorizado, para sorpresa de muchos cuando creían que con Tame Impala la noche terminaba.
La causa: Los shows en la carpa se fueron atrasando en horario y para no superponer a las dos últimas bandas (teniendo en cuenta que la desventaja era para los argentinos de “El mató”), se decidió sobre la hora permitir que fueran ellos los últimos en presentarse, dando la posibilidad al público de poder disfrutar de su show completo. A raíz de esto, el festival se extendió hasta pasada la 1 de la madrugada. 

No puede cerrar sin afirmar que el Music Wins Festival fue un éxito para la cultura de la ciudad, y definitivamente ganó la música. 

Texto: Bel Mothe
* Las fotos son cortesía de Indie Folks (salvo el .gif de Astro, Yann Tiersen & Tame Impala, que son obra de Sol Astolfi)

0 comentarios:

Publicar un comentario