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Petite Meller - Lil Empire

Hace más de un año y medio nos sorprendió un hermoso video de una hipersexuada lolita que besaba una jirafa, bailaba con niños africanos y meneaba su sensual e inquietante figura al ritmo de un tema que posiblemente estuviera dentro de los mejores del año: Babylove. Pasaron muchos meses y los nuevos temas de esta estudiante de Filosofía de la Sorbona se demoraban en salir y nos debíamos contentar con producciones anteriores como 'Backpack' y 'NYC Time'. Realmente no importó, porque la estética de sus videos, sus piel blanca contrastando con sus cachetes extremadamente rojos y ese pop jazzero nos supieron entretener.

Hace un par de meses apareció un nuevo video y un nuevo tema, Milk Bath… El perfecto clip y  perfecta canción nuevamente apostando a lo sensual,  con una melodía pegajosa en extremo, infantil y absolutamente freudiana (una de las predicciones de Petit es el psicoanálisis) subió la apuesta a la expectativa con el álbum.

The Flute llegó hace unas semanas y fue fascinante: nuevamente  se impusieron los paisajes exóticos, esta vez en Mongolia. Su vestimenta increíble y absurda ya nos es familiar, sus envidiables nalgas siempre al aire se vuelven una marca personal y una canción más que jovial que nos deja sin aliento de tanto cantarla marcaron que ahora si el álbum estaba en puerta.

Y llegó finalmente llegó el disco y, sorpresivamente, fue más de lo que esperábamos: la frescura de sus temas, la jovialidad y sobre todo lo étnico presente en cada paisaje imprimen mucha frescura al contrastar con lo cosmopolita de las melodías. Los tracks no escuchados ('Hawaii', 'Argentina', 'Geez', 'Grace') son una invitación a viajar a través de los sonidos, pero no como un turista sino como un antropólogo, conociendo y apropiándose de la cultura de una forma única.

Lil Empire es un álbum que abre una nueva época que reinventa todo el tiempo las referencias a las que aluden y que nos hace felices con los guiños y esa vuelta a la infancia desde un lugar no inocente sino provocador.

Por Mariana Kopp

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